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El Angelus - las campanas de la tarde

El Ángelus-las campanas de la tarde. Josef Kinzel, 1903

A luz del día se desvanece. El monótono y rutinario tañer de campanas de la tarde se escucha en el campo. Es el Ángelus. Asoma el humo por las chimeneas, que se eleva sereno difuminándose en el aire fresco del final del día. Las ventanas se van iluminando con la amarillenta y crepitante luz del hogar.

El hombre interrumpe su tarea, se descubre en señal de respeto y cruza las manos sobre la guadaña. Instintivamente, mira hacia la iglesia, que no aparece en el cuadro y, primero, recita la oración que ha conocido en su infancia. Luego, permanece algunos instantes en inconsciente meditación. Las palabras de vida eterna se mezclan en su mente con la consideración de la vida presente, humilde y hecha de esfuerzos. El dulce aroma de la alfalfa recién cortada, tan real y penetrante, lo alienta a continuar en su tarea. El gusto por el trabajo bien hecho, bajo la mirada de la Providencia, sin la presión y la agitación de la vida moderna, le trae paz y equilibrio al alma. Es una existencia terrena que le habla de Dios y prepara para el Cielo.

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En varias ocasiones he ofrecido en “Pinceladas” escenas del Ángelus y no me canso de hacerlo. Interrumpir por unos instantes lo que estamos haciendo, sustraer nuestra atención del trajín que nos atrapa y elevar el pensamiento a las esferas de la oración, ¡me parece tan beneficioso!

Más aún cuando el mundo que hoy nos rodea, al contrario de lo que respiramos en este cuadro, no trae paz ni equilibrio de alma, ni nos prepara para nuestro encuentro con Dios.

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VIDA

Josef Kinzel, padre de la pintora Elise Kinzel, nació en 1852 en Lobenstein (Silesia) y murió en Wachau (Austria), en 1925. Sobresale con escenas de género, paisajes y retratos. Debido a una parálisis de su mano derecha, a partir de los 42 años tuvo que pintar con la mano izquierda. Este es el caso de este cuadro. Participó en numerosas exposiciones en Viena y Munich. algunas de sus obras fueron compradas por el propio emperador Francisco José.