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San Antonio de Padua y la grandeza escondida: su humildad

Un santo ilustre con alma escondida

San Antonio de Padua es uno de los santos más conocidos y venerados del mundo católico. Sus imágenes están en altares, hogares y calles; su nombre es invocado por millones, especialmente cuando se pierden objetos o se busca una gracia especial. Fue un predicador extraordinario, teólogo brillante, taumaturgo poderoso. Y, sin embargo, a lo largo de su vida, Antonio prefirió el lugar escondido, la vida sencilla, la obediencia callada y la humildad luminosa. Esta es la paradoja de su santidad: cuanto más brillaba a los ojos del mundo, más se ocultaba a los suyos.

Un camino marcado por la obediencia