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ORANDO CON LA PALABRA- EPIFANÍA DEL SEÑOR

Señor Jesús, hoy como los Magos, nos detenemos ahora en silencio para adorarte.

Te buscamos desde lejos,
a veces sin saber muy bien el camino,
siguiendo pequeñas luces, estrellas frágiles,
deseos profundos de verdad y de sentido.
Y Tú, Señor, te dejas encontrar en la sencillez de un Niño,
en la humildad del Pan partido.

Gracias porque te manifiestas a todos,
porque no perteneces a unos pocos,
porque eres luz para todos los pueblos,
esperanza para cada corazón.

Enséñanos a ponernos en camino, a no quedarnos quietos,
a no conformarnos, a dejarnos guiar por tu luz
aunque nos saque de nuestras seguridades.

Recibe, Señor, nuestros dones: lo que somos y lo que tenemos,
nuestras búsquedas y nuestros miedos,
nuestros sueños y nuestras fragilidades.
Todo sea ofrenda agradable cuando se pone a tus pies con amor.

Y como los Magos, haznos volver por otro camino:
más humildes, más libres, más disponibles,
más atentos a los demás, más fieles a tu Evangelio.

Quédate con nosotros, Señor, luz que orienta nuestros pasos,
estrella que no se apaga, Rey humilde que viene a salvar. Amén.