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ORANDO CON LA PALABRA II DOMINGO DE NAVIDAD

Señor Jesús, acabamos de recibirte y ahora, en este silencio lleno de presencia,
nos detenemos ante el misterio de tu amor.

 

Tú eres la Palabra eterna,la Palabra que estaba junto al Padre y que es Dios.
Por Ti todo fue hecho, y en Ti estaba la vida,
la luz verdadera que ilumina a todo hombre.

Hoy te contemplamos hecho carne, habitante de nuestra historia,
Dios que no se queda lejos, sino que pone su tienda entre nosotros.
Gracias, Señor, porque has querido entrar en nuestra fragilidad,
en nuestras búsquedas, en nuestras noches y esperanzas.

En este silencio, déjanos acoger tu luz. Ilumina nuestras sombras,
nuestras dudas, nuestros miedos.
Que no te rechacemos, que no cerremos el corazón
cuando vienes a visitarnos en lo sencillo y cotidiano.

Tú nos has dado el poder de ser hijos de Dios,
no por méritos propios, sino por pura gracia.
Haznos vivir como tales: con confianza, con libertad interior,
con un corazón abierto a tu voluntad.

Que esta comunión nos ayude a creer más en Ti,
a acoger tu Palabra y a dejarnos transformar por tu presencia.
Que tu luz brille en nuestra vida y nos haga testigos de tu amor en medio del mundo.

Quédate con nosotros, Señor, Palabra viva del Padre,
luz que no se apaga, gracia y verdad hechas carne. Amén.