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¿Sabías que San Antonio de Padua predijo muchos acontecimientos futuros?

¿Sabías que San Antonio de Padua predijo muchos acontecimientos futuros?

¿Sabías que San Antonio predijo muchos acontecimientos futuros? Uno de ellos, su propia muerte.
 
 Quince días antes de su muerte, paseaba con un fraile por los campos próximos de Padua. Al llegar a una colina desde donde se divisa la ciudad, contempló el amplio y magnífico panorama.

Sensible a los encantos de la naturaleza, que apreciaba como artista, admiraba los luminosos paisajes del Véneto. Alabó la opulenta planicie que se extendía ante sí; y pareciendo ver distantemente el futuro, pronunció estas misteriosas palabras:

“Oh Padua, ciudad bendita, te vas a volver célebre y tu fama ha de esparcirse por toda la tierra”. No dio más explicaciones: vislumbraba la gloria con que su culto futuro coronaría esta ciudad tan amada.
 
La muerte no interrumpió sus milagros.

Cuando exhaló el último suspiro, los frailes, previendo dificultades entre los habitantes del arrabal y los de la ciudad, decidieron esconder el cuerpo del Santo.

Esfuerzo inútil. Movidos por un sentimiento sobrenatural, los niños de Padua recorrieron las calles de la ciudad gritando a pleno pulmón: “¡El Santo ha muerto! ¡El Santo ha muerto!”

En el mismo momento en que expiró, aparecía a su amigo Tomás Gallo, ilustre abad de Verceil. Trabajaba éste en su celda, cuando súbitamente, al levantar la cabeza, vio al Santo a su lado.

–“Señor Abad –le dijo el religioso– he dejado mi alma en Padua y preparo la partida para mi Patria”

Después desapareció.

Tomás Gallo, pensando que había salido por la puerta del cuarto, se precipitó hacia el corredor para llamarlo. Pero San Antonio no estaba allí; por otro lado, nadie lo había visto entrar en el monasterio.

Algunos días después, el abad supo que el Santo había muerto en el mismo momento de la aparición.

Comprendió, entonces el sentido de sus palabras: Antonio acababa de dejar el cuerpo en Padua y el alma partía hacia la Patria celeste.