Usted está aquí

San Antonio de Padua, un estímulo para tu confianza

San Antonio de Padua, un estímulo para tu confianza desde Brive-la-Gaillarde

Brive-la-Gaillarde es el gran centro de peregrinación antoniano en suelo francés. Numerosos devotos acuden diariamente para tomar agua de la gruta en donde San Antonio buscó refugio para la oración, durante su ardiente misión apologética contra las herejías que infestaban aquellas regiones.

De acuerdo con el espíritu franciscano, la vida de los frailes era de absoluta pobreza. En cierta ocasión, el fraile encargado de la cocina advirtió a San Antonio de que aquel día la despensa estaba vacía y no tenían nada para comer.

Con mucha serenidad, el Santo le ordenó que fuera a la casa de una generosa benefactora, que poseía una gran propiedad, a pedirle algunas hortalizas.

A pesar de estar lloviendo a raudales, la piadosa señora mandó a una criada que fuese a la huerta, que estaba distante de la casa, a por el acopio de verduras.

Aunque un poco malhumorada con aquella incumbencia inesperada e incómoda, la sirvienta obedeció. Al poco, quedaba maravillada al ver que a pesar de la lluvia torrencial que caía, no se mojaba. ¡Sus ropas, la cabeza, los pies, permanecían secos!

Recogió las hortalizas de la huerta y fue a llevarlas al convento volviendo completamente seca a su casa. La noticia corrió como el viento y San Antonio se convirtió enseguida en el gran valedor de los hombres del campo, que imploraban su intercesión ante las inclemencias del tiempo.