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Vivir Semana Santa

Gracias a Dios la piedad de los españoles ha hecho que, durante estas fechas, se produzca una especie de efervescencia popular, que inunda pueblos y ciudades de manifes

 taciones, no sólo procesiones, religiosas. Actos religiosos, específicos de estas fechas, son las charlas y ejercicios espirituales, que nos ayudan a meditar y recordar lo que Dios hizo para redimirnos del Pecado Original y ponernos en condiciones para alcanzar el Cielo, es decir, la felicidad eterna.2012-04-04_vivir_semana_santa_via_crucis

A estos actos que suelen ser aprovechados por menos gente de la que sería bueno que acudiese a los mismos sirven para ponernos en ambiente. Tenemos también las procesiones, que son un reflejo llamativo de la piedad popular, que se organizan en infinidad de lugares, con mayor o menor repercusión en los medios de comunicación, pero siempre con efecto positivo para quienes participan en ellas o se acercan a admirarlas.

La procesión del Domingo de Ramos o del borriquito es un momento magnífico para que los niños y jóvenes puedan recibir una catequesis sencilla pero eficaz, al mismo tiempo que pasan un rato fenomenal con sus padres, abuelos o tíos, ya que todas estas personas se preocupan de que pasen una mañana alegre y divertida.

Vía Crucis y oficios religiosos

En los días de Semana Santa en todas las iglesias, parroquias o conventos, se celebran los Vía Crucis, que además de permitirnos “acompañar” a Jesús y su Madre en las principales estaciones de su Pasión y Muerte, son eficacísimos para ponernos delante de los sufrimientos que tuvieron que padecer, Hijo y Madre, para alcanzar nuestra redención. Importante momento para que renovemos nuestro agradecimiento a Jesucristo y a la Virgen María, al tiempo que renovamos nuestro propósito de serles fieles.

Aunque no sea una práctica obligatoria, tratemos de buscar el momento para acudir a los oficios de Jueves y Viernes Santo, y, si las circunstancias personales nos lo permiten, a la solemne Vigilia Pascual la noche del Sábado Santo.