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Mayo: un mes que no puede pasar desapercibido

La Virgen María

Es importante, que, en las familias y los colegios, aprovechemos esos días para fomentar y dar a conocer, cuanto más y mejor, la figura y la devoción a la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra. ¿Cómo hacerlo?

Podemos decir que hay una manera sencilla, aunque no nos atrevemos a afirmar que fácil. En primer lugar, tenemos que convencernos, de lo cual muchos ya lo estamos, de que alrededor de la Virgen María podemos crear ese apoyo espiritual, imprescindible, para nosotros y para todos aquellos, que, de una manera u otra, dependan de nosotros. Nos referimos a hijos, nietos, sobrinos y amigos, un amplio colectivo social.

Podemos tratar de, cuando surja la oportunidad, hablar de la Virgen María y según como deriven las conversaciones y los comentarios, ofrecer alternativas para darle gloria y conocerla mejor. Hay bastantes organizaciones y grupos, que organizan visitas, a veces llamadas romerías, a santuarios marianos, muchas veces dedicados a la patrona del lugar donde vivimos.

Santo Rosario en familia o en la parroquia

Todos los lectores que han empezado a leer esta sección, estaban convencidos de que no iba a faltar esta propuesta o propósito, para este mes de Mayo: promover el rezo del Rosario en familia. Para lograr ésto es muy importante que los más jóvenes reciban un “empujón” (prudente) desde el colegio o la catequesis parroquial. No perdamos de vista lo que este rezo del Rosario contribuye a la unión familiar.

Otra práctica muy importante es fomentar el rezo del Rosario en la parroquia, que lo mismo que decimos del rezo en familia, crea ambiente parroquial; los párrocos y sacerdotes deben fomentar la asistencia a estos rosarios parroquiales.

Ambas prácticas, en familia y en la iglesia, están lucradas con Indulgencia Plenaria, siempre que se rece un Padrenuestro, Ave María y Gloria, por las intenciones del Papa.

¡Intentémoslo!