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La novena de la Inmaculada

Retomar su rezo (del 30 de Noviembre al 8 de Diciembre), pidiendo a la Virgen María por nuestras necesidades  más imperiosas, sin olvidar, no en balde la Inmaculada es la Patrona de España, de pedirle por España, para que retire de nuestras costumbres tantas “costumbres” (sic) dañinas para nuestra vida religiosa y familiar.

Festejar la Navidad

El montaje y colocación del “Nacimiento” o del “Portal de Belén” es una manera sencilla, pero eficaz, de recordar y hacer catequesis sobre la venida al mundo del Niño Dios.

Los días de Navidad son fechas para la celebración familiar y el recuerdo. Es cierto que muchas personas se enfrentan con la pérdida de seres queridos y, cómo no, con la soledad, un mal de siempre, que se ha agravado en nuestros días, pero que es una realidad para muchas personas mayores, y no tan mayores, enfermos, inmigrantes, etc.

En la medida de nuestra caridad y de nuestras posibilidades, debemos tratar de remediar o ayudar a suavizar estas situaciones.

Cada uno de nosotros vive unas circunstancias concretas, pero en medio de la alegría o de la tristeza y el dolor, no debemos cerrar la puerta a la fe y la esperanza, ya que ese Niño Dios, si nos acercamos a Él con confianza nunca nos va a defraudar.

Junto a Él, en el portal de Belén, están siempre la Virgen María, Su Madre y Madre nuestra, siempre dispuesta a interceder por nosotros, y San José, protector de la familia, tan necesitada de protección en nuestros días.

Termina un año, pero empieza otro

El 31 de Diciembre de nuevo termina un año que, para muchos, ha estado cargado de dificultades y necesidades, pero al día siguiente, 1 de Enero, empezará un nuevo año, con nuevas ilusiones y esperanzas, a las que no debemos cerrar nuestras puertas; traerá también circunstancias difíciles y dolorosas, que no tienen que desanimarnos, si somos capaces, con la ayuda de Dios, la Virgen María y San Antonio de Padua, de enfocarlas con los ojos de la Fe, la Esperanza y la Caridad.

¡Feliz Navidad y Año Nuevo!