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Feliz Navidad

Escritor

Dios, nuestro Padre, es infinito y no podemos entenderlo desde nuestra óptica material y nuestra inteligencia limitada. Nuestro Señor Jesucristo es Dios hecho hombre para que conozcamos la gran verdad, que Dios nos ama y nos ha dotado de capacidad para imitar a Cristo, para amar a Dios y al prójimo y así hacer de nuestra vida temporal, una vía hacia la Vida Eterna.

La vida humana de Jesucristo desde su Nacimiento en una miserable cuadra de Belén hasta su terrible Pasión y Muerte de Cruz es un continuo ejemplo de amor. Eso es lo único que necesitamos saber de Dios, que nos ama y quiere que amemos como Cristo nos enseña.

Como cristianos debemos desear para todas las personas su conversión, que descubran el amor de Dios y que imiten a Cristo. Cuando alguien abre los ojos de su espíritu a Dios, que se hizo hombre para que entendiéramos su amor, puede cambiar, amar y merecer ser amado. Todos nos beneficiamos al amar a todos y rezar por quienes más antipáticos o molestos nos resultan y esto puede ser el mejor fruto navideño.

En Navidad se mantiene la tradición de montar en las iglesias y en nuestros hogares el Belén, una representación del Nacimiento de Nuestro Salvador y contemplando esas figuras que se dirigen  a adorar al Niño, mientras suena algún villancico, nos sentimos partícipes de la alegría de aquellos humildes pastores que recibieron el anuncio de un ángel, o de aquellos sabios que entendieron que debían seguir a una estrella que marcaba su rumbo y todos ellos, en un pobre portal, comprendieron que la Buena Nueva, la felicidad que buscaban, era el amor que lo llenaba todo.

En nuestro tiempo y en los pueblos más desarrollados, vivimos rodeados de riquezas, pero el progreso de cada persona es bueno siempre que no se convierta en nuestro objetivo prioritario o único y olvidemos que más allá de esta vida, de esta corta estancia, con sus alegrías y sus penas, nos espera el Cielo si atendemos al mensaje transmitido por Jesucristo: Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Deseo a todos que esta Navidad, sea un pequeño anticipo de la felicidad eterna.