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En plena tempestad

En plena tempestad del coronavirus

Escribo mientras escucho esa maravillosa canción del Dúo Dinámico que pone letra y música a mis deseos: Resistiré....

Escribo, pidiendo como siempre a San Antonio que me eche una mano para que pueda ser útil a los lectores de su Revista.... y se me ocurre que esta horrible pandemia puede hacernos meditar sobre ese otro virus de las almas que las aleja de Dios y que quizás esta tragedia que estamos viviendo, pueda servir para que recuperemos el sentido de la Oración a nuestro Padre Dios que nos ofrece el pan de cada día, el perdón de nuestros pecados y la Vida Eterna y a Nuestra Madre, la Virgen María, que nos ofrece su protección, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Cuando vemos el peligro de cerca y cuando sufrimos el dolor por la pérdida de tantas vidas y la impotencia frente a esa nueva peste de origen incierto, es normal sentir pánico, sobre todo si flaquea nuestra Fe. Por eso resultó tan oportuna la homilía del Papa al referirse a la tempestad en el Mar de Galilea, cuando los apóstoles aterrorizados despiertan a Jesús y Nuestro Señor les recrimina ¿acaso no tenéis Fe? y les protegió ordenando el cese de la tempestad.

Ahora tenemos más tiempo para cuidar lo importante. No podemos escaparnos al monte ni a la playa, ni podemos distraernos en fiestas ni espectáculos, ni en agradables tertulias con nuestros amigos… Ahora tenemos más tiempo para meditar y hablar con Jesús y la Virgen, para pedirles por nosotros, por nuestras familias, amigos y compatriotas, por la Iglesia, esa barca sacudida por los vientos del mundo, y por supuesto, por el cese de esta peste infernal del coronavirus que amenaza nuestras vidas terrenales. Es una ocasión clara, una oportunidad manifiesta, para nuestra conversión, para reorientar nuestra brújula, tantas veces desorientada por las atracciones mundanas.

Recordemos la hermosa exhortación de San Juan Pablo II: No tengáis miedo. En la Fe encontraremos, si Dios quiere, la verdad que nos hará libres y nos dará paz, incluso en la tempestad.