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Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios

Escritor

. Obviamente todos los cristianos debemos participar de alguna forma en la política como servicio a los demás. Sin embargo, la Iglesia, como Institución, debe predicar la Verdad y no debe entrar en temas opinables.
Jesús nunca dijo que fuese, ni dejase de ser, de izquierdas ni de derechas, ni cayó en aquella trampa saducea de quien le preguntó si era lícito pagar tributo al Imperio Romano. Por el contrario, Su respuesta puso de manifiesto que no vino a hacer política, sino a guiarnos hacia Dios.
Cuando algún obispo hace declaraciones políticas, interpretables como propaganda de su opción personal de izquierdas o de derechas, alguien puede recordarle que su misión apostólica es guiarnos hacia Dios y no malgastar su tiempo y los medios de la Iglesia en cuestiones opinables.
Otra cosa es la defensa de principios cristianos, como la defensa de la vida, la familia, la libertad y el bien común, todos ellos asumibles por cualquier político de izquierdas o de derechas, sea católico o no lo sea. Es en la defensa de esos principios, mediante la llamada a todos los partidos, a todos los líderes, a todos los candidatos y a todos los votantes, cómo puede y debe manifestarse la Iglesia, de forma continua y no sólo en los procesos electorales.
Obviamente, la vida, la familia y la libertad son consustanciales al amor al prójimo que debe identificarnos como cristianos. Respecto al bien común, sólo cabe expresarlo como objetivo último, aunque siempre será opinable la política económica más conveniente en cada país y en cada circunstancia, manteniendo en todo caso un sistema de protección de los pobres, que garantice sus derechos básicos en alimentación, alojamiento, sanidad y educación, todo lo cual es asumible por todos sin distinción ideológica.
Resumiendo, en mi opinión, la Jerarquía Eclesiástica no debe entrar en temas opinables, pero todos los cristianos debemos dar testimonio en la defensa de la vida, la familia, la libertad, la paz y la doctrina social de la Iglesia.