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Cuaresma y Semana Santa

Escritor

El Papa Francisco, en la homilía, que pronunció el 31 de Enero, en la Misa, que celebró en el Monasterio de Santa Marta, insistió en ese mal de nuestro tiempo, que consiste en la “pérdida del sentido del pecado”. Si no tenemos conciencia de que ofendemos a Dios, difícilmente vamos a arrepentirnos de nuestros pecados y vamos a tratar de corregirnos.

Mucha gente aprovecha el tiempo de Cuaresma, para hacer Ejercicios Espirituales o asistir a Charlas cuaresmales, en las que se trata de dedicar un tiempo a escuchar al director de la tanda, que trata de movernos a amar más a Dios y, en consecuencia, buscar serle más fieles, evitando el pecado e incrementando nuestra práctica religiosa.

Al final de la Cuaresma, en el mes de Abril, tenemos la Semana Santa (6 al 12), en que vamos a tener la oportunidad de asistir a los oficios religiosos y a las procesiones, tan extendidas por toda España y que tanto sorprenden a nuestros numerosos visitantes extranjeros. No dejemos de asistir a las mismas, que nos ayudan, de una manera, espectacular a recordar lo que Jesucristo, el Hijo de Dios, sufrió por nuestra redención, llegando a la muerte en la Cruz.

La asistencia a las procesiones con nuestros hijos y nietos es una catequesis sencilla, pero muy práctica e impresionante para ellos. ¡Aprovechémosla!