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En el mes de Octubre: ¡el ROSARIO!

Octubre, mes del Rosario

¿Cómo repararle? El mensaje se repite en todas las apariciones: “Oración y sacrificios”; los sacrificios cada cual debe valorarlos según sus circunstancias; unas veces serán pequeñas renuncias; en otros casos penitencias mayores. Pero en cuanto la oración, la petición de la Virgen María en Fátima no presenta la menor duda: rezar el Rosario todos los días, si puede ser en familia, mejor que mejor.

Lo que el Sagrado Corazón de Jesús nos promete, a cambio de estos sacrificios y oraciones, es impresionante: la paz, el fin de la guerra, que no se extienda el comunismo en el mundo.

No es momento para analizar la situación general del mundo y del ambiente social que nos rodea; está claro que no hemos debido responder adecuadamente a la petición que el Sagrado Corazón de Jesús nos hizo, por medio de la Virgen de Fátima.

La Misericordia de Dios es inagotable

Todos tenemos clara esta idea, pero Dios quiere que nos “pongamos manos a la obra”. Siempre estamos a tiempo y podemos confiar en las promesas de Dios y de la Virgen María.

Fomentemos el rezo del Rosario en nuestras familias, siempre hay un momento para ello, aunque a veces haya que renunciar a un programa de TV. Si establecemos una rutina, la hora del Rosario será más fácil rezarlo.

En las parroquias e iglesias conventuales, animemos a la gente a acudir al rezo del Rosario; Dios, a través de la Iglesia, es tan generoso que nos permite lucrarnos con Indulgencia Plenaria, aplicable por el alma de un difunto, cuando rezamos el Rosario en familia o en la iglesia, rezando un Padrenuestro, Ave María y Gloria, por las intenciones del Papa. Es una forma expedita para que las almas de los fieles difuntos alcancen la visión de Dios rápidamente.