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Con la confianza puesta de Dios

Con la confianza puesta de Dios

Para los católicos son fechas de profundo significado, ya que, al recordarnos el Nacimiento del Niño Dios, traen inmediatamente a nuestra memoria, lo que va a significar el inicio del proceso de nuestra redención, por la Pasión. Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Es muy importante que no perdamos de vista esta realidad y seamos capaces de revitalizar, en la medida de lo posible nuestra vida religiosa, que, sin duda, será un soporte muy eficaz de nuestra vida personal, familiar y social.

La práctica religiosa nos ayudará a reforzar nuestra confianza en Dios, tan necesaria en los momentos de dificultad y cuando un cierto pesimismo puede rondar nuestras vidas.

Si tenemos posibilidad montemos un Nacimiento

Una forma sencilla de llevar a cabo una catequesis para los más pequeños de la familia, que tampoco viene mal a los mayores, es montar un Nacimiento, lo que nos ayudará a explicar lo que sucedió hace más de 2000 años, en tierras de Israel.

También podemos aprovechar la Navidad, en que los más pequeños de la familia y los no tan pequeños tienen vacaciones, para llevarles a visitar los muchos nacimientos que se montan en los locales de asociaciones, iglesias, etc., lo que, además de distraerles les ambientará católicamente, para disfrutar de las fiestas.

¡No nos olvidemos de los familiares y amigos!

Una costumbre, muy extendida en estas fechas, ¡Que se lo digan a Correos! es enviar una felicitación navideña a familiares y amigos, que viven en otras ciudades; de esta manera les demostramos nuestra amistad y les recordamos.

Para realizar esta felicitación, también podemos utilizar las redes sociales; es una forma de hacer presente en un medio tan popular, lo que Dios quiso hacer por los hombres.