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4ª y 5ª apariciones de la Virgen

. Los tuvo presos en el calabozo municipal.

“No lo decimos ni aunque nos den el mundo entero. Eso no, respondió Jacinta con vivacidad, ¡antes quiero morir!” Y los tres niños rezaron con aquellos infelices presos el Rosario, delante de una medalla de Jacinta colgada en la pared. El 15 de Agosto, fiesta de la Asunción, los sacó del calabozo y los llevó a Fátima.

Lucia narró lo que sucedió, el 19 de Agosto en esta aparición: “Estuvimos con las ovejas en un lugar llamado Valinhos, Francisco y su hermano Juan, acompañándome, y sintiendo que algo sobrenatural se aproximaba y nos envolvía, sospechando que Nuestra Señora se nos aparecería y temiendo que Jacinta se quedaría sin verla, pedimos a su hermano Juan que le fuese a llamar. Entretanto, Francisco y yo vimos el reflejo de luz, que llamábamos relámpago y al instante de llegar Jacinta vimos a la Señora sobre la encina.”

“Deseo que sigáis yendo a Cova de Iría en los días 13, que sigáis rezando el Rosario todos los días. El último mes haré el milagro para que todos crean. Con aspecto muy triste, la Virgen añadió: "Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al infierno por no tener quien se sacrifique y rece por ellas".

13 de Septiembre

Al aproximarse la hora (el mediodía) Lucía se dirigió a Cova de Iría con Jacinta y Francisco, entre numerosas personas (30.000). Los caminos estaban apiñados de gente; todos querían verlos y hablar con ellos.

Les pedían a gritos: “¡Pidan que me cure a mi hijo inválido!…. a mi hijo ciego… a mi hija muda… que me traiga a mi esposo que está en la guerra… que me convierta a un pecador… que estoy tuberculoso… etc.”

Al llegar a la encina comenzaron a rezar el rosario con la gente. Un poco más tarde se pudo apreciar el reflejo de luz y acto seguido, sobre la encina, a nuestra Señora, que dijo: “Continuad rezando el rosario para alcanzar el fin de la guerra. En Octubre vendrá también nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen, San José con el Niño Jesús, para bendecir al mundo. Dios está contento con vuestros sacrificios, pero no quiero que durmáis con la cuerda puesta, llevadla durante el día.”

 “En Octubre haré un milagro para que todos crean. Curaré a algunos enfermos, pero no a todos.”